¿Qué son los ejercicios de Core?

ejercicios core

La respuesta rápida es que son ejercicios orientados a fortalecer nuestros músculos centrales, que son los que nos ayudan a sostenernos y a mantener una postura correcta. Como veremos aquí hoy, esto tiene muchos beneficios para nuestra salud.

Pero, ¿qué es el Core?

El Core (también conocido como Núcleo, Power House o Inner Unit), es el conjunto de músculos que sostienen el cuerpo. Estamos hablando de los músculos “centrales”. Existe el mito de que el Core está compuesto solamente de la musculatura abdominal, pero son más los músculos que lo forman. El Core incluye además los músculos de la zona lumbar, de la pelvis, los glúteos y por supuesto los músculos profundos de la espalda.

En este conjunto reconoceréis varias zonas “delicadas” del cuerpo, zonas que son propensas a dolores y lesiones, como la columna vertebral, los lumbares o la pelvis. Todas estas zonas se benefician del fortalecimiento muscular para precisamente evitar esas lesiones tan comunes, por lo que muchos ejercicios de rehabilitación por lesiones incluyen ejercicios de Core.

Por qué necesitas un entrenamiento del Core?

Los ejercicios de Core, como el Pilates suelo, proporcionan un acondicionamiento general del cuerpo aunque muchos nos empeñemos en hacerlos solamente para conseguir la famosa tableta y deshacernos de los kilos de más en la zona abdominal. Pero, para poder perder peso en la cintura, hará falta algo más que ejercitar el Core. Tendremos que ingerir menos calorías de las que consumimos. La alimentación y el ejercicio van íntimamente relacionados.

El entrenamiento del Core no solo nos ayudará a evitar lesiones, también mejorará la postura (pues, al hacernos estar más erguidos, se reduce la apariencia de tener barriga) y mejorará todo nuestro entrenamiento en general. También facilitará nuestra actividad diaria. Gestos como agacharse, cargar con la compra o alcanzar una repisa de la estantería serán más fáciles con un Core en forma.

Cómo empezar a hacer ejercicios de Core básicos

Para empezar a fortalecer el Core podemos iniciarnos nosotros solos en nuestras rutinas diarias. Esto es posible hacerlo en cualquier postura: sentados, tumbados o de pie. Consiste en apretar la tripa (los músculos abdominales) intentando que el ombligo se acerque a la espalda, lo que siempre se ha definido como “meter tripa”. Esto debe hacerse de forma suave, apretando los músculos abdominales y, en ocasiones aunque depende de tu cuerpo, curvando ligeramente el coxis hacia adelante. Mientras hacemos esto durante unos segundos, intentaremos respirar normalmente. Hacer esto de forma frecuente comenzará a fortalecer el Core y mejorará la postura.

Además de estos ejercicios, es recomendable trabajar la zona del Core haciendo deporte. Para esto el Pilates es perfecto, ya que uno de sus objetivos principales es fortalecerlo.

Hay que tener en cuenta que todo lo que os contamos está tratado de forma genérica y que, para iniciar cualquier actividad, por suave que parezca, recomendamos que un profesional os haga una valoración, pues las características de cada cuerpo son distintas y, por lo tanto, no todas las recetas o ejercicios son válidos para todos ni el punto de partida será el mismo para cada uno de nosotros.

En el próximo post os hablaremos de algunos ejercicios básicos que podéis hacer para fortalecer el Core, que deben incluir un trabajo del conjunto de la musculatura que lo conforma para evitar descompensaciones. Aunque en nuestras clases de Pilates tu profesor te guiará en el proceso de aprendizaje de este tipo de ejercicio, nunca viene mal trabajarlo también en casa.

Ponte en contacto con nosotros para que podamos concertar tu primera sesión de prueba. No te arrepentirás.

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